viernes, 27 de abril de 2012

Jorge Jesus, ¿Debe renovar?



Después de hablar de su gran rival del norte, ¿qué sucede en A Luz? Después de unos años caóticos en el equipo benfiquista, aunque se hubiese conseguido alguna liga, la llegada del técnico de Amadora le dio al conjunto encarnado un nuevo aire en el campo, con su juego alegre, y por momentos alocado, acompañado de un discurso triunfalista y ganador. Guste o no el carácter Jesús, su idea de que el Benfica estaba al nivel de los grandes europeos (algo que en su momento provocaría la risa a más de uno, aunque en los dos últimos años el Benfica fue semifinalista de la Europa League y cuartofinalista de Champions, lo cual no está tan mal viendo el nivel de los transatlánticos contra los que deben medirse) ha recuperado la idea de grandeza del equipo lisboeta que no aguanta ya estar a la estela del FC Porto, cuando años atrás parecía resignarse a luchar contra el Sporting por la segunda plaza de la liga.
Y es que, además, de orgullo, Jesus le ha dado al Benfica fútbol, alegría, dinamismo, la idea de que con fútbol ofensivo se pueden conseguir los resultados aunque eso provoque que el equipo se desequilibrio en muchos momentos o que algunos de los jugadores importantes del equipo acaben la temporada con escasa gasolina. Si el FC Porto es equilibrio, un equipo difícil de sacar de su sitio, una máquina engrasada que si entra en pleno funcionamiento es muy difícil de superar y que sólo si le cuesta calentar es posible meterle mano, la aguias son una explosión descontrolada de fútbol, un torbellino ofensivo que sólo tiene como objetivo la portería contraria dejando de lado todo lo demás.
¿Habría que prescindir de este estilo un año más cuando los jugadores ya saben a qué juega el equipo? ¿Acabará la personalidad de Jesus por devorarlo porque la gente se ha cansado de él y de su discurso? Si el Benfica quiere recuperar su grandeza no debe mirar con temor a sus rivales sino competir de igual a igual (y eso hizo el equipo encarnado frente al United o al Chelsea esta temporada) y eso es lo que Jesus ha instalado en el equipo, un carácter ganador.
Ahora bien, la idea de ser ganador es fantástica, pero el equipo no gana. ¿Qué es lo que se le achaca a Jesus?, además de la falta de títulos, el equipo acaba desinflándose al final de temporada y… como ocurre con los grandes equipos, no se analiza tu rendimiento sino el rendimiento que haces en relación con tu gran rival, y ahí el Benfica parte con cierta desventaja frente al FC Porto, equipo al que no ha ganado las dos últimas temporadas y equipo que ha ganado las dos últimas ligas (siempre y cuando acabe llevándose la actual, escribimos esto tres jornadas antes de que acabe la liga y en vísperas de una difícil salida a Os Barreiros del FC Porto)



Además de que el entrenador de Amadora le ha dado a su equipo una identidad propia, si analizamos la plantilla del Benfica con la de su gran rival, vemos como las aguias parten en desventaja, con excepciones en determinadas posiciones, tanto en su equipo titular como, sobre todo, en el fondo de armario de la misma, de ahí que el equipo se haya venido abajo en estas últimas jornadas. Quizá Jesus no ha sabido gestionar bien los recursos que tiene, no le ha dado bola a Capdevila frente a las dudas de Emerson (bien es cierto que el aterrizaje del catalán en a Luz fue bastante complicado, pero seis meses después le siguen pasando la factura), no ha acabado por darle la confianza necesaria a Miguel Vítor (eterna promesa, quizá cuando tenga 30 años igual creen que por fin está maduro para jugar) o a Jardel, Maxi lo ha jugado todo, Saviola ha jugado poco, y, por esa misma razón, Jesus ha tenido que tirar de los mismos jugadores durante muchos partidos porque los suplentes –salvo excepciones- no le ofrecían mucha confianza para mantener el nivel de tensión.
Además de Saviola, ofreciendo sus últimas pinceladas de calidad, ha habido otros jugadores a los que se ha echado de menos en los momentos clave, como el tacuará Cardozo, Bruno César, al que también se la ha hecho larga la temporada, teniendo en cuenta de que tampoco ha jugado plenamente en su posición.  Al igual que al chuta-chuta, a otros jugadores les ha costado en su primera temporada con el águila al pecho;  a Matic, con excepciones en algunos partidos –pocos- en los que sí ha estado a la altura e incluso no debemos olvidar que Nolito, que por la razón que sea, no ha acabado de enamorar completamente a su técnico, proviene del filial del Barça, y no es lo mismo jugar sin presión en el mejor filial de los últimos años a hacerlo como titular en un equipo con tantísima presión competitiva y repercusión mediática como el Benfica (que es algo que debería comprenderse en España de una vez en lugar de mirar al fútbol portugués por encima del hombro; jugar en el Benfica es equivalente en cuanto a presión mediática a jugar en el Real Madrid o en El Barcelona, a veces creo que mucho más difícil), y jugadores como Rodrigo o Nelson Oliveira que, sin duda, serán jugadores determinantes en el futuro, están disputando su primer año con esta presión de la que hemos hablado anteriormente y han sostenido al equipo en estas últimas jornadas de apagón goleador del delantero paraguayo.

Por supuesto, como no podía ser menos en el fútbol portugués, a lo largo de esta temporada, sobre todo en estas últimas jornadas, los periódicos del país vecino intercalan informaciones sobre el día a día del equipo con innumerables rumores sobre la salida de Gaitán al United, de Javi Garcia a tres o cuatro equipos, de Garay -¡que acaba de llegar!- a la Roma, de Nelson Oliveira a no sé dónde, de Rodrigo al equipo de más allá, de este y del otro… Así no hay manera, señores.


En fin, que Jesus ofrece al Benfica continuidad, saber a qué juegan y cómo. Con unos cuantos retoques –el lateral izquierdo sin falta, un central, un extremo como mínimo si no hubiese salidas, cosa que es altamente improbable-  y con mayor protagonismo de jugadores que esta temporada han mostrado maneras, las aguias están preparadas para plantarle cara a cualquier equipo.
En caso de no renovar al técnico, habría que analizar si las alternativas que se manejan, pongamos el ex-portero encarnado Michel  Preud d´Homme, podrían aportar algo nuevo al equipo, un cambio, ese elemento sorpresa que, como declaró en su momento, se necesita para ganar ventaja frente a sus rivales.
Yo lo dudo

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