sábado, 3 de septiembre de 2016

Convocatoria Portugal Sub 21 para los partidos contra Israel y Grecia

La selección sub 21 busca la clasificación para el campeonato de Europa sub 21 y esta es la convocatoria de Rui Jorge para sus partidos frente Israel (en la Mata-Real de Paços de Ferreira) y Grecia en la que debutan seis jugadores.

Porteros: Bruno Varela (Vitória Setúbal), André Moreira (Atlético de Madrid) y Joel Pereira (Belenenses)

Defensas: Yuri Ribeiro (Benfica), Tobías Figueiredo (Nacional), Simao Azevedo (Braga), Rúben Semedo (Benfica). Paulo Henrique (Paços Ferreira), Fernando FOnseca (FC Porto) y Edgar Ié (Villarreal B)

Centrocampistas: Rúben Neves y Tomás Podstawski (FC POrto), André Horta y Joao Carvalho (Benfica), Francisco Geraldes (Moreirense=, Bruno Fernandes (Sampdoria), 

Delanteros: Ricardo Horta (Braga), Gonçalo Pacência (Olympiakos), Iuri Medeiros (Boavista), Gonçalo Guedes (Benfica), Gelson Martins (Sporting), Diogo Jota (FC Porto), Carlos Mané (Stuttgart)


El primer partido frente a una cerradísima Israel acabó con 0-0. El once de Rui Jorge fue el siguiente



En la segunda parte entraron Ricardo Horta, Gonçalo Guedes y Diogo Jota.

Convocatoria de la Selección portuguesa para los partidos contra Gibraltar y Suiza

Primera convocatoria de Portugal después de lograr el título en la última Eurocopa con pocas novedades, como parece lógico. La principal es la ausencia de Cristano Ronaldo y la primera convocatoria del delantero del FC Porto André Silva
El regreso del centrocampista del Monaco Bernardo Silva, además de esperado por su gran inicio de temporada, no sorprende a nadie porque el mediapunta lisboeta hubiese estado entre los 23 de Francia si no hubiese estado lesionado.

¿Podría haber entradas? Rúben Semedo, por ejemplo, en defensa, en el lugar del jugador del Zenit Luís Neto. Pero a estas alturas a nadie sorprende la apuesta continuista/conservadora de Fernando Santos, por jugadores que cohesionan cada convocatoria. Mucho menos después de haber logrado el mayor éxito del fútbol portugués. Parece evidente, que Fernando Santos hará una evolución tranquila, en la que jugadores mayores (Carvalho, Bruno Alves, Eliseu...) darán paso a la nueva generación que ya domina el centro del campo portugués, y dejarán a Pepe, Nani, Quaresma y, evidentemente, Cristiano Ronaldo, como líderes del equipo que buscará el primer mundial del seleccionado portugués.

Porteros: Rui Patricio, Anthony Lopes, Eduardo (Anthony Lopes ha sido sustituido por Marafona)

Defensas: Cédric, Pepe, José Fonte, João Cancelo, Eliseu, Bruno Alves, Luís Neto, Raphael Guerreiro.

Centrocampistas. Rafa, Danilo, William Carvalho, Bernado Silva, Adrién Silva, João Mário, Danilo, João Moutinho, Renato Sanches y André Gomes. (André Gomes ha sido sustituido por André André)

Delanteros: Nani, Quaresma, Éder, André Silva.


miércoles, 3 de agosto de 2016

Portugal Campeón de la Eurocopa 2016. 1x1:Análisis de los jugadores (I Portería y defensa)


Rui Patricio. 


El caso de "o Marrazes" es una buena muestra de los vaivenes que rigen el mundo del fútbol moderno. Paulo Bento lo hizo debutar contra viento y marea en forma de una combinación fallos garrafales y actuaciones que hacían presagiar que había un portero de nivel. Una vez estabilizado en el Sporting comenzaron las inevitables comparaciones (el nuevo Damas, el nuevo Baía...) y cada mercado de fichajes su nombre aparecía como posible traspaso, siempre por encima de los quince millones de euros, pero ningún transatlántico europeo acababa de atreverse a dar el paso. Año tras año el nombre de Rui Patricio se fue asociando a una posible salida del Sporting, pero el cambio de representante (deja de serlo Jorge Mendes), la périda de atención mediática, las discretas temporadas del Sporting en general hicieron que su valor bajase de los diez millones sin que ningún equipo mostrase un interés claro por hacerse con sus servicios. Too ello coincidió, curiosamente, con su madurez futbolística, el portero se convirtió en indiscutible en su equipo y en la selección. Alrededor de unos y otros llovían las críticas, pero con el portero no había dudas.
Por eso ha llamado tanto la atención su reaparición mediática en la Eurocopa de Francia con unas grandes actuaciones que lo convirtieron en uno de los pilares de la selección y en el portero del once ideal del campeonato... y, como era de esperar, su nombre volvió a las agendas de los grandes europeos
Pero no, Rui Patricio nunca se fue, y ese época fuera de los focos, le sirvió para estabilizarse y crecer profesionalmente. Volver al perfil bajo lo ha convertido, todavía con veintiocho años, en uno de los grandes porteros europeos sin la fuerza mediática de otros (Neuer, Courtois, De Gea...) pero con un rendimiento y una importancia dentro del equipo que dejan bien claro que incluso en este fútbol moderno los jugadores necesitan unos plazos y un entorno en el que puedan madurar y desarrollar su cualidades.

Más información sobre Rui Patricio. 

Anthony Lopes y Eduardo Carvalho.

La presencia de Rui Paticio no ha dejado sitio àra ninguno de sus compañeros en la portería, pero ambos representan la idea central de Fernando Santos en la selección. El lusofrancés Lopes, es el futuro inmediato, esté o no Rui Patricio es un sustituto de garantías. El segundo es la experiencia, la confianza, la importancia del grupo por encima de todo. 

Más información sobre Anthony Lopes y sobre Eduardo.



Raphaël Guerreiro.

Otra de las grandes apariciones del europeo ha sido el nuevo lateral izquierdo del Borussia Dortmund.. El lusofrancés, formado en el Caen se ha adueñado de la banda izquierda con una naturalidad que ha sorprendido a todos aquellos que no lo conocían, y hasta este europeo y su llegada al equipo de Thomas Tuchel, sólo los habituales del fútbol francés tenían al menudo ex del Lorien en sus agendas.
Si bien Guerreiro ha cumplido, como toda la defensa, en tareas de contención ha sido su despliegue ofensivo el que más ha llamado la atención, rápido, incisivo, "raçudo" pero con una técnica más que aseada, y con un poderoso disparo de media distancia se ha convertido en una de las sensaciones del torneo dentro de ese grupo de jugadores que no tienen los focos continuamente detrás.
Me atrevería a decir que si las cosas van en la línea ascendente de los últimos años en Dortmund, no tardaremos en ver el nombre de Guerreiro dentro de las listas de jugadores más destacados de la Bundesliga y, por ende, del fútbol europeo. 

Más información sobre Raphaël Guerreiro


Cédric Soares.

Uno de los jugadores que sale más fortalecido de este Eurocopa es el lateral diestro de los Saints, averdadero ejemplo de afirmación constante y habitual receptor de todo tipo de críticas de sus aficionados en el Sporting qu eno le perdonaban con facilidad sus habituales momentos de desconcentración en el partido. Realmente ese es el punto negro de este jugador lusofrancés, pero formado en Portugal, al contrario que Guerreiro, que empaña actuaciones más que solventes con fallos impropios que provocan que sus buenas maneras queden en entredicho, como a´si ocurrioó en algún partido de la competición europea, por cierto.
Cédric ha tenido que ganar cada metro en su carrera; su llegada al primer equipo, su titularidad en el Southampton, su presencia en la selección, y siempre con la sombra de la duda detrás. No es que sea un jugador que enamore, ciertamente, de hecho pocas veces es el jugador elegido de inicio en las distintas competiciones, pero sabe hacer su trabajo con corrección y luchar por un puesto en el equipo a medio plazo. Por eso siempre acaba jugando y a la larga, participe más o menos, una plantilla siempre necesita jugadores que aumenten la competitividad del equipo. Ahí está el canterano del Sporting.



Vieirinha.
Cada vez que veo en Vieirinha me viene a la mente la Eurocopa sub17 del 2003 en la que Portugal se hizo con el título ante la España de David Silva en Viseu, en la que el jugador de Guimaraes volvió locos a todos los defensas. Pero el que parecía que iba a convertirse en uno de los grandes jugadores ofensivos, más o menos en banda del fútbol portugués, acabó siendo un damnificado más de la interminable y discutible política de cesiones y falta de confianza (con notables excepciones, eso sí) de los grandes portugueses, que acabaron con el jugador en el PAOK griego.
Cuando todo el mundo lo daba por perido para las grandes ligas el Wolfsburgo recuperó y reconvirtió en lateral al una vez habilidoso extremo y le dio la confianza y el aplomo necesarios para que, poco a poco, y gracias también a la confianza de Fernando Santos, parece que será uno de los laterales derechos del equipo de las quinas durante algunos años, menos asentado que su compañero de banda, eso sí, pero situado ya como uno de los habituales de la selección.
El caso de Vieirinha se ha repetido constantemente con otros jugadores de banda que parece Portugal produce case en serie -el último caso con éxito temporal ha sido el de Fábio Coentrao- y muchos otros se quedaron más o menos en el camino, pero el canterano del Fc Porto ha sabido rehacer su carrera en el extranjero y convertirse, al menos,e n un jugador de perfil medio en una gran liga, que ya les gustaría a otros.
Quizá la actuación de Vieirinha fue la más gris de los sector defensivo, y acabó siendo sustituido por Cédric, pero ya está ahí, y sus jerarquía en su equipo y en su selección irá creciendo con la madurez que da la confianza y una carrera detrás que ayude a soportar los peores momentos. Desde luego, Vieirinha sí que ha salvado esa carrera que prometía y, desde luego, ha abierto una vía a la que muchos jóvenes canteranos portugueses deberían recurrir cuando las puertas del primer equipo parezcan cerradas.


Pepe 

¿Qué decir de Pepe a estas alturas de su carrera que alguien no conozca?. No creo que haya muchas dudas en señalarlo como uno de los mejores centrales del mundo en los últimos diez años sin ninguna duda, pero su rendimiento queda empañado por su actitud (desde la archiconocida escena con Casquero que lo perseguirá toda su vida, hasta sus gestos y comportamiento rozando lo teatral en ciertos momentos de los partidos) y es una pena porque temporada a temporada, el central lusobrasileño suele mantener un nivel de juego notable con una implicación brutal con sus equipos.
Y con Portugal su motivación ha sido brutal desde su debut con el equipo de las quinas, convirtiéndose en este europeo en uno de los jugadores más importantes del equipo, multiplicando sus apariciones y aportando una jerarquía y mando en el proceso defensivo que han convertido a la turma de Fernando Santos en un bloque férreo y compacto.
Para mí no hay dudas de que Pepe ha sido el jugador más importante de Portugal en la Eurocopa, ha actuado, mandado y ordenado al equipo desde atrás. Ha sido el auténtico líder del equipo y ha demostrado el nivel altísimo que tiene y que lo sitúa por encima de otros centrales que siempre están en la terna de los mejores del mundo porque al excentral del FCPorto siempre se le mira con lupa más allá de sus habilidades futbolísticas.

Más información sobre Pepe.


José Fonte

El central de los Saints es otro de los ejemplos del buen trabajo de la formación en Portugal y de su regular aprovechamiento por parte de los equipos que lo hacen. Formado en el Sporting, José Fonte entró en la rueda de cesiones tantas veces comentada en este blog (Vitória de Setúbal) que lo llevaría a cruzar la segunda circular y enrolarse en el Benfica, con el que nunca jugaría y empezaría una nueva ronda de cesiones que acabó en el Crystal Palace, entonces en Championship. Allí, al igual que sucede en el caso de Vieirinha en el PAOK, comienza su verdadera carrera; primero como titular y capitán de los eagles y, después de fichar por el Southampton, hacerse con un hueco en el once y convertirse también en capitán del equipo, pero siempre desde un perfil discreto.
Su llegada a la selección se produjo ya con Fernando Santos como técnico en el año 2014, su ascenso a la titularidad, tapado por Pepe y Carvalho, tuvo que esperar hasta la Eurocopa. Al lado de Pepe, se vio lo mejor del mayor de los hermanos Fonte (Rui, ex del Espanyol,  juega actualmente en el Sporting Braga); físico, contundencia, colocación, rapidez al cruce, remate de cabeza.
No es José Fonte un central exuberante, sí un central fiable, contundente, que creció en confianza al lado de un compañero como Pepe en plenas facultades, sobrio, posicional, efectivo en distancias cortas, un jugador al que se debe recurrir cuando necesitas un defensa de garantía al lado.

Más información sobre José Fonte.



Ricardo Carvalho.

Aunque no acabó en el once titular de las eliminatorias decisivas, el gran Ricardo Carvalho jugó los tres partidos de la fase de grupos y demostró que la clase y la experiencia solventa las limitaciones físicas. Es cierto que desde su salida del Chelsea la carrera del enorme defensa de Amarante inició una fase descendente, pero no ha sido un bajón abrupto sino que se ha producido de forma progresiva. Actualmente, a Carvalho le cuesta más llegar y mantener a una plenitud física para competir de tú a tú con los grandes delanteros, pero su amplísimo registro de recursos defensivos le sirven para mantener el nivel. Saber cómo defender se impone al elemento físico y sigue tapando muchos agujeros con la capacidad de servir para proteger y guiar a su compañero en tareas defensivas.
Después de su desencuentro con Paulo Bento, Fernando Santos no tardó en recuperarlo para el equipo de las quinas y, desde entonces, sólo los problemas físicos dejaron paso a José Fonte en el equipo titular.
Con 38 años poco se puede decir de Carvalho que no sea valorar en su justa medida a uno de lso grandes centrales del siglo XXI -creo que no es exagerado- y lo que le queda es ver cómo aprovechar su magisterio en estos últimos momentos de fútbol que le quedan. De hecho, es curioso que si el FCPorto busca un central, y lo que necesita es jerarquía a corto plazo más que futuro,  no haga un último esfuerzo para pedirle a Carvalho un último servicio a la casa nai.

Más información sobre Ricardo Carvalho.


Bruno Alves.
La presencia del nuevo jugador del Cagliari en la convocatoria de la selección es una buena muestra de la confianza de Fernando Santos en la vieja guardia (y no es un comentario despectivo) pese a que su carrera también ha iniciado una fase descendente. A diferencia de Carvalho, el jugador poveiro es mucho más contundente en sus acciones y no estar en plenitud física implica que algunas acciones sean muy aparatosas. Pero a Bruno Alves le ha acompañado siempre esta fama de duro (que lo es) dejando de lado sus innegables virtudes como central que, con el paso del tiempo, muchos equipos portugueses necesitan; un jugador con jerarquía y mando, capaz de mejorar a sus compañeros de zaga y asumir galones para quitarles presión, como hace Luisao en el Benfica.
Aunque su participación ha sido testimonial en el torneo,. al igual que sucede con Carvalho, Nani o Quaresma, Alves es uno de los jugadores que se merecía este título para homenajear a una generación (en la que faltan Meireles o Danny), que han mantenido a Portugal en el top 4 de las últimas competiciones internacionales.

Más información sobre Bruno Alves.


Eliseu

Parecía que el carril izquierdo sería suyo, pero finalmente el ascendente Guerreiro acabó siendo el jugador titular. Aún así, Eliseu es un ejemplo del jugador portugués de perfil medio, alejado de los equipos grandes,que debe hacer su carrera en el extranjero para, con el paso del tiempo, volver y hacerse un sitio en la primera línea del fútbol portugués.
Aunque en el Málaga, sobre todo en su primera época, realizó actuaciones de gran nivel, Eliseu siempre ha sido un jugador que ha cumplido con creces lo que se esperaba de él y un poquito más. Readaptado al lateral encontró un nicho para relanzar su carrera y, después de ser un deseo de Jorge Jesus para el lateral izquierdo, por fin ha encontrado su hueco en el Benfica (y gracias a estar en el Benfica, llegar a la selección). Ya no es el Eliseu que desbordaba como una locomotora, a veces, incluso demasiado, revolucionado sino un jugador con más aplomo táctico, más centrado en los procesos defensivos.
El titulo de campeón de Europa ha sido un premio para este tipo de jugadores, con una carrera muy trabajada, que no se obcecan en tener que llegar a uno de los tres gigantes lusos al inicio de su carrera y que van construyéndola temporada a temporada en distintos equipos y países.

lunes, 1 de agosto de 2016

Convocatoria de Portugal para los juegos olímpicos de Río 2016.

http://www.memestime.com/
Y no es una exageración, aunque más que "querer jugar" lo más exacto sería "permitir jugar".


Después de múltiples problemas y negativas, Rui Jorge consiguió reunir finalmente un grupo de jugadores, no con los nombres más importantes,pero sí competitivo, para representar a Portugal en los juegos olímpicos que comienzan el próximo viernes (el fútbol comienza ya el día cuatro). Las dificultades con las que el seleccionador sub21 fueron enormes y las negativas de los equipos se repitieron incluso después de haber dado la convocatoria. Aún así, el seleccionado que presenta Portugal será tan competitivo como siempre y tratará de mantener el nivel que los últimos combinados lusos han mostrado en las diferentes competiciones internacionales.

Porteros: Bruno Varela (Vitória Setúbal) y Joel Pereira (Manchester United)
Defensas: Paulo Henrique (Paços de Ferreira), Edgar Ié (Villarreal), Ruicardo Esgaio (Sporting), TIago Ilori (Liverpool), Tobías Figueiredo (Nacional) y Fernando Fonseca (FC Porto).
Centrocampistas: André Martins (Sin equipo), Bruno Fernandes (Udinese), Francisco Ramos (GD Chaves), Sérgio Oliveira (FC Porto), Tiago Silva (Feirense), Tomás Podstawski (FCPorto)
Delanteros: Carlos Mané (Sporting), Gonçalo Paciência (FC Porto), Pité (Tondela) y Salvador Agra (Nacional)

Y sí, no hay ningún jugador del Benfica. Cosas del fútbol en las olimpiadas que no procede debatir aquí.

Recordemos que Portugal está encuadrada en el grupo D junto con Argentina, Honduras y Argelia y que debutará contra el combinado albiceleste el próximo día 4 de agosto.

martes, 26 de julio de 2016

Portugal campeona de Europa. Los campeonatos se ganan, no se merecen. Pero éste también se merecía.


Es curioso que en un país como España que ha encontrado su estilo de juego hace pocos años y donde continuamente se escuchan comentarios sobre la necesidad de cambiarlo, se han multiplicado los comentarios menospreciando el título de sus vecinos; que si no juegan nada, que si no han ganado más que un partido en noventa minutos, si pasaron como terceros de grupo y gracias, si fueron por el lado fácil del cuadro, si no tienen estilo, si son muy posicionales y defensivos... Qué suerte tienen algunos que acaban y se han apropiado del buen juego y del estilo ofensivo que, incluso cuando caen (merecidamente) en octavos de final, siguen considerándose en posesión de la única verdad posible.

Más allá de los análisis estilistas, Portugal ha ganado el Europeo porque ha sabido competir, así de sencillo. Se ha agarrado al campo en los partidos difíciles (Hungría), ha preparado tácticamente los decisivos (Croacia, sobre todo), ha estado por encima de su rival (la semifinal con Gales) y ha sacado lo mejor de sí misma en la final con una Francia que no supo ganarles, ni tampoco jugarles.


Desde su llegada al cargo de seleccionador, Fernando Santos ha apostado por crear un equipo más allá de enfrentamientos personales (el conflicto entre Paulo Bento y Ricardo Carvalho es el más conocido, pero no fue el único), de clubismos (en Portugal es un mal endémico con pocas soluciones) y con un objetivo claro: aprovechar la buena hornada de jugadores para conseguir un título que otras veces se había escapado de las manos. Así Fernando Santos declaró varias veces, entre chanzas periodísticas, que sólo volvería a Portugal para festejar el título después de la final y de algún modo, muy en la línea de Jorge Jesús, consiguió que sus jugadores se lo creyesen.
Desde su llegado, Fernando Santos había optado por darle el mando del equipo a los jugadores veteranos; Cristiano Ronaldo, por supuesto, pero también Pepe, Ricardo Carvalho, Nani y también Quaresma o Danny, sin ir más lejos. Y poco a poco, "obligado" por sus buenas actuaciones, ha acabado abriendo la presencia entre los elegidos a jugadores que estaban tirando la puerta, como Raphaël Guerreiro, Vieirinha, José Fonte o Adrien Silva (también el ausente por lesión Bernardo Silva, incluso Rafa Silva, que tuvo sus minutos aunque a algunos nos hubiera gustado que fuesen más)

Fernando Santos e Ilidio Vale


Aprovechando la presencia de Ilidio Vale como ayudante de Fernando Santos, es sencillo recuperar a la selección Sub20 que fue subcampeona del mundo de la categoría en el año 2011 y de la que formaban parte Cédric y Danilo Pereira, por ejemplo, equipo son grandes nombres (en aquel momento el más conocido era Nelson Oliveira) y que apoyado en una fuerte idea de equipo consiguió un resultado que nadie hubiese esperado. Aquí pocos contaban con Portugal, ni siquiera en Portugal, a quien situaban en un segundo grupo detrás de Alemania, España y Francia y a la misma altura que Italia o incluso Croacia. Pero ellos siempre creyeron, incluso después de hacer tres partidos más que mejorables en la primera fase y mucho más después de pasar por encima de Croacia tácticamente.

Seleccion sub 17 campeona del Europa 2016


Decir que Portugal no tiene estilo no es cierto, de hecho desde la selección Sub17, campeona de Europa, a la absoluta, Portugal juega de la misma forma; competitivos, concentrados y físicos atrás y dejando que los jugadores con más clase sean determinantes arriba. Algunas generaciones tienen un mayor trabajo en la presión que otras, pero suelen contemporizar a ver qué plantea el rival y si éste no es capaz de llevar la iniciativa son ellos los que la asumen. Así que sí que existe un modelo de juego, otra cosa es que este sea más o menos plástico o del gusto del consumidor, pero sí que hay un estilo. Los resultados, desde luego, lo respaldan: campeones sub 17, semifinalistas sub 19, subcampeones sub 21 y en las Olimpiadas... Otra cosa es que cuando Portugal genera fútbol éste sea más dinámico o de toque, más alegre o dado a las florituras, pero desde luego no es un fútbol directo, sí útil o pragmático porque deja que sean los jugadores con clase los que acaben las jugadas, pero no es simplón, ni mucho menos vulgar y podríamos tirar de muchas hemerotecas que alaban y han alabado este estilo en múltiples equipos, la mayoría de ellos campeones de algo, por cierto.

Después de una travesía por el desierto de varios años en las inferiores (el último gran éxito lo tuvo, en el 2003, la generación que comandaba Vieirnha -que iba para crack- y Miguel Veloso en Viseu frente a la España de Adán, Silva y Jurado ), Portugal reformuló su método de trabajo con las inferiores; estableció convocatorias para hacer entrenamientos durante la temporada, reafirmó su presencia en distintas competiciones internacionales, naturalizó de forma temprana a distintos talentos europeos y africanos con raíces en Portugal o llegados al país, inicio ciclos de trabajo con los equipos de tal modo que un mismo entrenador acompañaba a la misma generación hasta el final de su formación, y, por supuesto, supo vender las bondades del jugador portugués de siempre, entrega, con su capacidad técnica y de adaptación a cualquier tipo de fútbol. Ahí mucho tiene que ver Gestifute, guste más o menos la figura de Jorge Mendes, él también tiene su mérito en este éxito. De hecho, creo que los once jugadores del equipo que inicio la final han pasado por sus manos en algún momento de su carrera.
Poco a poco han ido asomando la cabeza distintas generaciones con resultados ascendentes hasta que desde hace cuatro o cinco años su presencia vuelve a ser asidua en semifinales y finales. El título Sub17 de este año es una confirmación de lo que ya se veía venir con una generación que apunta muchísimo, pero no olvidemos que algunos jugadores portugueses apenas han tenido recorrido en estas selecciones al haber dado el salto, tanto a la sub 21 como a la absoluta; los dos casos más evidentes son los de Renato Sanches o Rüben Neves.

Pero estos éxitos no deben empañar uno de los grandes problemas del fútbol portugués; la inestabilidad socioeconómica que provoca que incluso los equipos grandes sean máquinas de mover el mercado. Los tres grandes fichando todo lo que destaca en el mercado interno, sirviendo como equipo puente para múltiples talentos extranjeros, los aficionados orgullosos de ver cómo su equipo ha vendido a tal o cual jugador por dos veces más que sus rivales cuando deberían lamentar perder a sus jugadores importantes, las pocas oportunidades que tienen muchos canteranos tapados por supuestas promesas uzbekas, iraníes, egipcias o de cualquier país sudamericano, los canteranos adolescentes (entre 14 y 15 años que no acaban su formación en canteras en las que, es una evidencia, se trabaja muy bien, porque les pagan equipos extranjeros  -Zé Turbo, Pedro Pereira, Mario Ferreira...-, estadios semivacíos, equipos que dependen de cesiones porque no pueden pagar una plantilla entera, fondos de inversión y representantes que venden/ceden jugadores por packs y esa idea hipercrítica de los aficionados portugueses (en eso superan de largo a España, que ya es difícil) que encumbran y entierran en tres días a su próxima figura futbolística que, al menos, es posible, que este título europeo, tan ansiado, minimice durante unos años.


Como otras veces no damos pie con bola, cuando no vamos desencaminados  también es bueno hacer un poco de autobombo. Aquí queda lo que pensábamos de la convocatoria de Portugal antes de la Eurocopa 2016. Lo que sucedió ya ha quedado más que claro.

martes, 17 de mayo de 2016

Convocatoria de Portugal para el Europeo 2016 (y análisis rápido)

Porteros: Rui Patricio, Anthony Lopes y Eduardo.
Defensas: Cédric Soares, Eliseu, Vieirinha, Raphaël Guerreiro, Pepe, Ricardo Carvalho, Bruno Alves y José Fonte. 
Centrocampistas: Willian Carvalho, Danilo Pereira, João Moutinho, Renato Sanches, Adrién Silva, João Mário y André Gomes.
Delanteros: Cristiano Ronaldo, Quaresma, Éder, Nani y Rafa Silva.

Fernando Santos es un seleccionador conservador. Lo ha demostrado siempre y los resultados lo avalan para mantener esta apuesta. Así que ni se esperaban sorpresas ni, lógicamente, las hay.
Así que, por una vez hay poca controversia en torno a la elección. Aclaremos, para los despistados que Fábio Coentrão está (cómo no) lesionado, al igual que Bernardo Silva o Tiago  (Atlético de Madrid) todavía no está recuperado.  Quizá la ausencia de Cancelo, (frente Cèdric Soares) y sí, aunque sorprenda fuera de Portugal, con el brutal hype de su fichaje por el Bayern, se discute la presencia de Renato Sanches, 
R¿Razones? Los juegos olímpicos, allí es un jugador más determinante de lo que, a priori, lo será en este europeo. William, Danilo y Adrién parecen partir con cierta ventaja (Recordemos lo comentado sobre Fernando Santos y su idea conservadora) y por si alguien no ha seguido la liga, Renato se ha afirmado en el once inicial desde diciembre. Aunque su estilo no tiene nada que ver con el de Bernardo Silva que, probablemente sería el jugador escogido, ya que lo han llamado, quizá habría que probar con él, al menos en los partidos previos. William Carvalho tiene más recorrido, pero habría que aprovechar el enorme momento que vive el centrocampista del Benfica en provecho del equipo.
Aquí se echa de menos a André Almeida, porque no es peor que Cédric o Cancelo, de hecho ha jugado mucho más, porque puede jugar en distintas posiciones y en el fútbol moderno es un elemento importantísimo para solventar cualquier situación en un partido y porque su rendimiento oscila entre el bien y el notable, que ya les gustaría a jugadores de mayor calidad.


Portería: No hay sorpresas. Eduardo, por experiencia en grandes competiciones, quizá podría ir un tercer portero tipo Marafona, pero el portero de Mirandela ha dejado imágenes para el recuerdo en fases finales y tiene clara su situación en la convocatoria.

Defensa: Con la excepción de la duda Cédric/Cancelo, pocas novedades hay. Suponemos que Vieirinha jugará por la derecha y que Eliseu parte con ventaja frente a Guerreiro. Sorprendería mucho que José Fonte fuese el acompañante de Pepe por galones de los otros, aunque por rendimiento parecería lo lógico. De inicio parece que Carvalho también tiene ventaja.

El centro del campo está plagado de buenos jugadores con poca experiencia internacional, a excepción de Moutinho, por lo que tendrán que dar ese paso adelante que se les exige conforme a lo demostrado hasta ahora, casos de William, Joao Mário, Danilo o Renato Sanches, y a Adrién Silva porque esta convocatoria es la prueba definitiva para situarlo al nivel que merece su calidad o condenarlo a esa frialdad anárquica que arrastra desde que irrumpió en el primer nivel. La diferencia la marcará André Gomes, que llega fresco al final de temporada por culpa de las lesiones y que, además, está claramente en el mercado. De hecho, al no contar con un nueve de partida, de su capacidad para descolgarse en ataque y manejarse en esa segunda oleada con Rafa Silva, dependerá buena parte del poderío ofensivo portugués para no depender únicamente de Crisitano Ronaldo.
Saber qué Portugal nos vamos a encontrar en Francia dependerá de cómo ordene la medular el técnico lisboeta. Si opta por jugar con tres o cuatro, si opta por Rafa en banda (ya nos gustaría) y no por João Mário, si juega con Adrién o con Moutinho. Incluso, podría optar por algo más defensivo y poner a Renato con uno de los dos jugadores más defensivos (William por delante de Danilo). veremos, aunque a los que les gusten las alegrías atacantes, les advertimos que no se lancen.


Delanteros. Ni lo más férreos detractores de Ederzito pueden hincar el diente a Fernando Santos por convocarlo teniendo en cuenta sus números y sus buenas actuaciones en el Lille, sobre todo porque no ha habido otro mejor. Así que por fin, parece que el seleccionador ha optado por algo que demandábamos desde hacía tiempo, dejarse de buscar nueves donde no lo hay y buscar otras opciones. Pese a todo, tampoco pensemos en falsos nueves, parece que la opción de Cristano en el centro del ataque es la más lógica, pero suponemos que el de Madeira está por donde le de la gana. Queda la opción Rafa/João Mário/André Gomes caído en banda, que no nos sorprendería nada; ahí se verá la propuesta de Fernando Santos.


Como siempre con Portugal, calidad técnica tienen, más o menos, según gustos, probablemente menos que Alemania o España, pero más que la mayoría de selecciones, el pico que les pueda faltar lo arreglan con entrega. Una de las grandes claves del equipo de las quinas es cómo va a llegar Cristiano Ronaldo al europeo, sobre todo, teniendo en cuenta los problemas que ha tenido en el final de liga. El rendimiento del jugador del Real Madrid no ha acabado de corresponderse a lo esperado porque suele llegar muy cascado a los finales de temporada después de jugarlo absolutamente todo y de la poca transparencia que suele haber alrededor de su estado físico. Si el madeirense está bien, es evidente que el rendimiento de su selección crecerá de manera exponencial y , sin duda, llegará lejos. Si está al nivel de las últimas grandes citas, tendrán que suceder más cosas para ver a Portugal en rondas decisivas.
De todos modos, esté Cristiano a su nivel o deje de estarlo, aquí siempre se ha defendido el mismo mantra: "Como rival para un cruce, nunca querría a Portugal".


Jugando a adivinos, este podría ser el equipo que escogería Fernando Santos (Y aquí van dos condicionales como catedrales)


Y aquí por lo que optaría un servidor. Pero que no va a jugar a no ser que haya que ir a tumba abierta, y ahí seguro que aparecen otros jugadores tipo Renato o Éder.



martes, 10 de mayo de 2016

Jonas Gonçalves y Rodrigo Moreno: Caminos cruzados ¿Direcciones correctas?



La(s) enorme(s) temporada(s) de Jonas Gonçalves en el Benfica y el más que discutido rendimiento de Rodrigo Moreno en el Valencia plantean algunas dudas acerca de quién ha salido ganando con este intercambio de jugadores(que en realidad nunca fue tal, cada uno fue fichado por separado y en negocios distintos) y, de paso, parece poner en cuestión cuáles son las diferencias reales que hay entre las ligas española y portuguesa.



Este último debate lo dejaremos para otro momento, aunque por si hay algunos que miran por encima del hombro lo que sucede más allá de la frontera, quizá debería tener en cuenta nombres como los de Diego Capel Nolito, Adrián López, Roberto Fernández, o actualmente Casillas o Grimaldo que todavía no ha acabado de encontrar su hueco. Pero regresemos, por el momento a Jonas, suplente y discutido en Valencia, aunque en la distancia sus actuaciones parecían, cuando menos, aseadas (ya le gustaría a Negredo repetir sus números, sin ir más lejos), y liderando el ataque del Benfica y luchando por la bota de oro, frente a un Rodrigo que ha sido una de las principales dianas de los aficionados ches antes sus errores, su indefinición en ataque o sus inapropiadas reacciones que han acabado costándole más de una, y de dos, expulsiones.

A Jonas lo avalan sus números, su influencia en el juego, su conexión con el equipo y la grada. Aún así, que no todo van a ser alabanzas, se le achaca que no ha aparecido en los partidos importantes, pero hasta ese detalle se lo achacan a ciertas estrellas en otros equipos. Qué trasformación ha sufrido Jonas para pasar de ser un suplente del montón en un aspirante a la bota de oro y convocado por Dunga después de un acalorado debate en Brasil.
En relación al jugador del Valencia, ¿dónde ha quedado el Rodrigo al que Jorge Jesus convirtió en uno de los puntales de su equipo? ¿Ese delantero capaz de jugar en cualquier posición del ataque al que el técnico de Amadora convirtió en un hombre área y por el que Peter Lim (antes de comprar el Valencia pagó más de treinta millones de euros)?


La solución más fácil y rápida es que el nivel exigido en Valencia es muy superior al que existe en el Benfica. La respuesta contraria la ofrece otro exbenfiquista como André Gomes, indiscutible en Mestalla, con un precio de salido muy alto, pero habitualmente criticado en su etapa con las aguias.
¿Entonces?
Momentos de fútbol. El Benfica, muy bueno; campeón las últimas temporadas, a un partido en esta. El Valencia ha sido la decepción mayúscula de esta temporada en la Liga y en algún momento viomás hacia detrás que hacia los puestos altos de la clasificación.
Madurez. Jonas es un jugador con cierta veteranía, con más recorrido a sus espaldas y que ha llegado a un que se siente importante. Rodrigo  tiene, todavía, mucho camino que hacer y, al contrario que Jonas, que incluso tuvo una incorporación al mundo del fútbol más tardía, ha subido muy rápido desde su etapa como juvenil en Vigo hasta equipos con una presión futbolística que muchos jugadores no llegarán a vivir nunca (Real Madrid, Benfica, Valencia), y siempre moviendo dinero de un sitio a otro.
Exigencia del club. Relacionado con el momento deportivo. No caeremos en si el Benfica es superior al Valencia o viceversa. Lo cierto es que mientras que Benfica tiene la obligación de ganar la liga siempre, el Valencia tiene fama de ser la plaza más inconformista de la liga.
Perfil del jugador. Jonas se ha movido siempre en un perfil bajo. El delantero hispanobrasileño ha protagonizado un traspaso muy alto y las exigencias, por tanto, le obligan a estar a ese nivel.



Como tengo claro que Jonas está en el equipo ideal para él, y por sus declaraciones parece claro que él lo sabe. Rodrigo tiene que encontrar su momento, el de su equipo y la confianza para recuperar sensaciones y sentirse importante y resolutivo. ¿Se han imaginado a Rodrigo como referencia en el actual Celta o en el Villarreal por decir dos equipos de la parte alta, con viento a favor en su trayectoria? La solución: paciencia.

viernes, 6 de mayo de 2016

Iker Casillas en Portugal Año I.



Distintas personas que saben que paso el rato husmeando por el fútbol portugués me han ido preguntando a lo largo de estos meses por Iker Casillas. Algunos porque están más o menos al día, otros porque han visto a su mujer en distintas revistas y alguno que otro, cuando algún error del portero de Móstoles se hace viral más que preguntarme se contesta a sí mismo: "¿Casillas mal, verdad?
Y la verdad es que parafraseando a Mihura, "ni a bien ni mal, sino todo lo contrario". ¿Ha cometido errores? Alguno. ¿Ha hecho buenas paradas? Alguna. ¿Se ha integrado bien? Eso parece, se le ve a gusto y, sobre todo, descansado de ese entorno que lo ha rodeado en los últimos año.
¿Entonces qué?
Poco que decir, la verdad. ¿Indiferente?.
Más allá del mayor o menor impacto mediático/publicitario de su fchaje, el rendimiento de Iker (es curioso que ha pasado de ser Casillas a ser Iker) está en la línea de su equipo: discreto.
Otra cosa es si ese rendimiento amortiza la inversión realizada en su fichaje, y eso es algo que deberían analizar en los despachos de la Invicta.
Tampoco se puede juzgar a Casillas del mismo modo que a Venturas (Belenenses) o André Moreira (União de Madeira), que no tienen el mismo trabajo que el portero de un equipo grande. Poca diferencia hay entre el rendimiento de los porteros del líder Benfica (Júlio Cesar y Ederson), de Rui Patricio y el de Iker, siendo objetivos, aunque si le pedimos a cualquier persona que siga el fútbol portugués un listado de los porteros más determinantes de los cuatro primeros clasificados, apostaría a que el portero de los dragões no superaría a cualquiera de los tres porteros que han ocupado la portería del Sporting Braga este año.
No se puede decir que sus actuaciones no hayan ganado partidos, porque no es cierto, pero tampoco ha sido un portero dominador, determinante en la trayectoria de un equipo que no le ha ayudado mucho en su primera temporada como dueño de la "baliza" de los dragões. Simplificando, diríamos que no ha hecho nada que Helton (sí, ese portero siempre minusvalorado a este lado de la frontera) hubiese repetido, sin mayor esfuerzo ni mediatismo, en mayor grado en temporadas anteriores.


Y ahora vayamos a terrenos cenagosos. El caso de Iker Casillas es prácticamente inédito en el fútbol. Pocas veces se ha visto que a un jugador icónico en los mejores momentos del fútbol de su país, por motivos de lo más variados -y no siempre futbolísticos- haya generado una controversia tal que parece que Portugal no quede lo suficientemente lejos para huir de esta confrontación.
El gallinero mediático (a favor o en contra) ha ha acabado por reventar a un jugador que está teniendo un final de carrera cuando menos inmerecido, lejos del que cualquiera con una décima parte de su recorrido futbolístico debería tener.
Más allá del evidente bajón de rendimiento de Iker, a mí me llama la atención cómo las dudas han hecho mella en su cabeza. Al igual que e debutante que desea no fallar, el campeón del mundo se consume si comete un  error, demuda el gesto si el balón ha entrado en la portería y no cesa de pedir disculpas si afortunadamente no ha ocurrido eso. No sé si disfruta o no de su profesión, como es lógico, pero sí que sabe que cada error lo aleja un poquito de este intento de demostrar (innecesariamente) que todavía tiene cabida en el primer nivel del fútbol europeo.
Oporto no era un mal destino, a priori, el FCPorto tiene el suficiente perfil bajo a nivel europeo para el día a día (ahí ha estado acertado), pero lo que no ha tenido en cuenta es la brutal presión a nivel interno que, para su desgracia, coincide con la peor temporada de los dragoes en la última década.
Mientras, las declaraciones del portero madrileño hacen suponer que concluirá su contrato de dos años en el club, los rumores de la escasamente fiable prensa española lo sitúan en diversas franquicias americanas (siempre con sueldos estratosféricos). Quedarse es afrontar un reto, pero también un riesgo, de  prolongar un situación que el jugador no necesita -ni merece- de demostrar que es un mito indiscutible del fútbol español.
Lo fácil es jubilar a Casillas en las playas de Florida, lo más cómodo para él también. Lo difícil es quedarse, competir por un puesto con un recuperado Helton o el portero que puedan fichar, colaborar en la elaboración del nuevo proyecto oportista, ganar, y sobre todo sentirse útil para poder irse con la cabeza muy alta. El problema es cuánto hay de revancha, de rabia, de ganas de demostrarle a sus detractores (esos que en pocos años se morirán por entrevistarlo y llamarlo a sus programas) que no está acabado.
Por su bien, porque deportivamente -que es lo que debe interesarnos a nosotros más allá de filias y fobias personales- que tome la decisión que su figura se merece.

Para muestra de lo que hemos dicho, lo bueno y lo malo. Por si hay algún despistado que no haya pasado por aquí, le diremos que en portugués "Frango" (pollo) es el equivalente a nuestras "cantadas".







lunes, 8 de febrero de 2016

Kevin Gameiro y Portugal


Es curioso que una de las consultas más habituales en este blog afectan a un jugador que, realmente, no tiene relación directa con el mismo, como es Kevin Gameiro, O sí, porque su apellido delata el origen portugués del actual jugador del Sevilla, Pero ahí se quedan las cosas.

Para aclarar algunos términos:


Kevin Gameiro nació en Senlis, situado en la región de Picardía. Norte de Francia.

Su padre Dominique Gameiro, fue futbolista de cierto nivel. Entre otros equipos jugó en el Chantilly (Ver más aquí y aquí), pero su padre también es francés de nacimiento.

El origen portugués procede de su abuelo, pero el vínculo con el país vecino es mínimo. El propio jugador reconoció en una entrevista al diario Record que ni habla portugués ni siquiera estuvo alguna vez allí (más allá de los motivos deportivos)

En esa misma entrevista, el propio jugador reconoce que Carlos Queiroz tanteó su posible incorporación a la selección de las Quinas durante su etapa en el Lorient (el equipo que lo dio a conocer al gran público, antes de su fichaje por el PSG), pero que declinó hacerlo.

En algún momento sí parece que tuvo alguna duda, pero da la impresión de que estaba más relacionada con la tardanza en su convocatoria con los bleus que en su verdadero deseo de representar a Portugal. (Ver más aquí)

El jugador ha aclarado más de una vez sus orígenes. Francés con un abuelo portugués. Más allá de esta situación, poco hay más que añadir. 

El hecho de que sus orígenes portugueses provengan de uno de sus abuelos distingue su caso de otros jugadores franceses que sí aceptaron jugar con las selecciones inferiores de Portugal y que ya han dado el salto a la selección AA como Anthony Lopes o Raphaël Guerreiro.

Por si a alguien le interesa el tema de los jugadores "naturalizados" o con orígenes familiares en Portugal, aquí encontrará más información..


viernes, 5 de febrero de 2016

Decepciones (Jugadores que no rinden fuera de Portugal)

La cara de Jackson no era la misma en su presentación con el club chino
El fichaje de Jackson Martínez por Guanzhou Evergrande, más allá de una nueva muestra del poderío de Jorge Mendes, invita a reflexionar en los fichajes fallidos, en las opiniones del día a día, o de lo que sucede a lo largo de una temporada y que llevan a a los aficionados o a la prensa a elevar a los altares a una serie de jugadores que, una vez consumado el traspaso, no demuestran sus cualidades ni rentabilizan la inversión.

En este modesto blog se ha alabado a muchos jugadores que, de leer hoy lo escrito en su momento, invitaría a no volver por aquí durante un tiempo.
El propio Jackson es un buen ejemplo. ¿Cómo explicarle a un aficionado del Atlético de Madrid que el Cha cha cha es un nueve de garantías cuando está completamente seguro de que el equipo chino les ha quitado un peso de encima?
Jackson llegó siendo un completo desconocido al FC Porto desde Jaguares de Chiapas. Además lo hizo para sustituir a Radamel Falcao, por lo que no fue ajeno a la presión ni a las expectativas. La diferencia es que los goles entraron desde el principio y el jugador colombiano sólo tuvo que mantener la inercia positiva. 
Quienes no creen en las rachas o en jugadores de una temporada, desconfiamos del cafetero desde el principio. Pero ni fue una racha ni el jugador se apagó, ni siquiera fue Jackson un 9 rematador sin mayor participación en el juego del equipo, es más, lideró el equipo en una época menos positiva para ellos, quizá en la peor de las últimas décadas.

Enzo en épocas mejores
Otro tanto sucede con Enzo Pérez, llegado al Benfica con polémica (su primer año jugó cedido en Argentina y en el segundo se negó a incorporarse al equipo), y de ser un volante del montón, se reconvirtió en el carril de 8, como un todocampista de raza (estilo Augusto Fernández) capaz de sostener al Benfica después de la salida de Nemanja Matic.
Un aficionado del Valencia se estará preguntando si esos 25 millones se invirtieron porque a Peter Lim parece darle igual gastar ocho que ochenta.
Quienes vieron al ex de Estudiantes de la Plata en A Luz saben que manejaba el aparentemente desequilibrado centro del campo del Benfica, dirigiendo el juego ofensivo y tapando agujeros cuando el equipo se veía desbordado a la contra en sus oleadas ofensivas. Enzo cerraba, repartía y dirigía. En Mestalla, es un jugador más, no comete errores de bulto, pero no aporta ni la mitad que en su periodo en Portugal.

Sí, sí, Rodrigo fue el 9 de la selección Sub 1
Y qué decir de Rodrigo Moreno que explotó de la mano de Jorge Jesus en un periodo difícil para las aguias, coincidiendo con un bajón de Rodrigo Lima como goleador y que ve su nombre asociado a todo tipo de críticas en Valencia. Tampoco las lesiones han ayudado al canterano del Celta en su debut en la Liga, y probablemente no valga los millones invertidos por Peter Lim (de hecho el magnate singapurense se hizo con sus servicios y los de André Gomes a título personal antes de comprar el Valencia), pero sí es un jugador de nivel, rápido, intuitivo, inteligente en sus movimientos, asociativo... Pero las cosas no están saliendo.
¿A quién se le cuente que Danilo Barbosa fue uno de los mejores jugadores del pasado mundial sub20 y que era la base del Sporting Braga del año pasado puede darle la risa? Si, además, se le añades que Aderlan Santos era uno de los cinco mejores centrales de la liga, su idea sobre el nivel de la liga NOS no sería muy favorable para la misma. Pero ni Portugal es España, ni Braga es Valencia, ni hay la misma presión, los mismos intereses, ni siquiera el jugador tiene el mismo valor en uno y otro equipo.

Siguiendo con el equipo Che, casos aparte son los de João Cancelo y Rúben Vezo. El primero forma parte de un grupo de jugadores overrated, tipo Pizzi, Ivan Cavaleiro o Nelson Oliveira, como sucede en España con canteranos del Real Madrid, sobre todo, y del Barcelona en menor medida. Suelen ser canteranos de equipos grandes, con participación habitual en selecciones inferiores a los que se valora precipitadamente y que, sin entrar apenas en la rotación de sus equipos, acaban en traspasos que ni siquiera protagonizan ellos sino sus representantes a equipos que les quedan grandes en su desarrollo deportivo actual. Cancelo quizá sería titular esta temporada en el Benfica teniendo en cuenta muchas variables, su estado físico y la apuesta habitual de Rui Vitória por jugadores jóvenes. El Valencia, este Valencia convulso, se lo está comiendo. En un equipo menor, con un ambiente más calmado, su rendimiento sería exponencialmente mejor.
Rúben Vezo es un caso distinto, jugador que despunta en un equipo menor, captado por un buen scouting, y que sin brllantez, ha acabado cumpliendo. Con un par de años de rodaje en primera división, seguro que sabríamos si Vezo tiene nivel para un equipo con aspiraciones, para jugar en primera (Zé Castro es el mejor espejo para mirarse) o no estaría a la altura. En estas condiciones (salto muy grande, presión excesiva, tensión institucional) será difícil que el jugador desarrolle todo el fútbol que lleva dentro.

A Cavaleiro le está costando encontrar minutos en el Mónaco

Iván Cavaleiro, ahora suplente en el Mónaco, es un buen ejemplo de lo comentado con Cancelo. Después de una temporada correcta con el Deportivo (muy bien en el regate y aproximación, negado de cara el gol), no busca continuar en el equipo gallego o en otro equipo de primera división sino que acaba protagonizando un traspaso millonario al Monaco. ¿Resultados? Pocos partidos pese a realizar una pretemporada más que correcta. Peor le ha ido a Hélder Costa, jugador con menos bagaje todavía que el extremo vilafranquense. Y es que Bernardo Silva sólo hay uno, e incluso a él le cuesta, porque su caso es muy parecido al de cualquiera de ellos, o al que puede realizar en el futuro Renato Sanches, por el que llegan repetidas ofertas al Benfica que sigue estirando la goma para ver hasta dónde puede llegar.

¿Cómo se puede asegurar entonces que fichar a Nico Gaitán por unos 30 millones de euros es una buena inversión, o que los 20 millones que el Sporting Braga pide por Rafa Silva, los vale el jugador? ¿Por qué André Gomes, contestadísimo en el Benfica, sí que ha dado muestras de su nivel y Aderlán, Danilo, Cancelo y Rodrigo no rinden? La complicadísima situación deportiva que vive el Valencia no ayuda mucho. Puede servir como coartada -tampoco lo hacen Abdennour, Mustafi, Negredo o Parejo- y a la vez como ejemplo de todo lo contrario; un jugador debe rendir en cualquier momento y esta mala situación deportiva les ha dado la opción de jugar que, quizá en una situación más favorable, no hubiesen encontrado, o despachar el tema con la sencilla frase de no tienen nivel ni para el Valencia ni para la Liga española...

Foto en la playa, porque de Espinho no es fácil
encontrarlas en el césped


Otro tanto pueden pensar los aficionados del Málaga de Flavio Ferreira y Fábio Espinho, en el Betis de Salvador Agra, en el Deportivo de Postiga, Pizzi o Nelson Oliveira (el caso de Evaldo está más allá de toda explicación razonable) o el Rayo de Licá por ejemplo.


Nolito también tuvo sus dificultades en el Benfica,
hoy jugaría en cualquier equipo del mundo.
Démosle la vuelta a la tortilla y preguntémonos por qué los jugadores españoles no triunfan en esa liga de tan poco nivel, entonces, como la portuguesa: Tello, Capel, Bueno, José Ángel, Roberto, Reyes, Capdevila, Nolito, Jeffren, Zapater, Ustaritz, Balliu, Fran Mérida, Aarón Ñiguez, Campaña, Andrés Fernández, Joan Roman, Borja López Adrián López... Claro que Reyes tuvo sus buenos momentos, Javi García sí que fue indiscutible o Marcano está a buen nivel, Queda Casillas, claro, que ni fu ni fa, aunque para el hype y la inversión...

miércoles, 3 de febrero de 2016

Apuntes rápidos sobre el nuevo Sporting


Desde que se confirmó la noticia del fichaje de Jorge Jesus al Sporting, apenas ha habido otros temas de debate en el fútbol portugués. El hecho de ver al técnico de Almada con el león en el pecho todavía no parece haber sido digerido completamente en la otra orilla de la segunda circular, y a lo largo de todo el año ha habido acalorados “cambios de impresiones” entre dirigentes de los tres grandes que ha acabado derivando en una “guerra soterrada” de fichajes entre ellos con el equipo de Alvalade siempre en el ojo de la tormenta.
Tanto ruido mediático y social han eclipsado una realidad que, con la mitad de la temporada superada, parece más que evidente, con el Sporting encaramado en la primera posición de tabla clasificatoria: el salto de calidad y competitividad de los leones es evidente, son claros candidatos al título de liga y no va a ser fácil que sus rivales no sólo logren superarlos en la clasificacion sino en sus duelos directos.
El “especial” carácter de Jesus, impide ver, en muchas ocasiones, el bosque de su enorme trabajo en Alcochete. Su apodo, más o menos irónico, de “mestre da tática” tiene más sentido que nunca en este caso y, sobre todo, la característica que define al extécnico del Benfica: su capacidad de convicción. Trabajar y cambiar la cabeza de sus jugadores y el alma del propio equipo lisboeta. Jesus tiene la inusual capacidad de convencer a sus jugadores de que pueden ganar todas las competiciones, de convertir un equipo acostumbrado a dejar buenas sensaciones en un tercio de la temporada y a desaparecer en las grandes citas en un grupo motivado y competitivo.


Inestabilidad institucional. ¿Cuál es el proyecto?

Cúando Bruno de Carvalho llegó a la presidencia del club después de la breve etapa de Godinho Lopes, el Sporting vivía una etapa de dificultades económicas que le impedían acceder al mercado con garantías, y que coincidió con un  omento en el que FCPorto y Benfica realizaban importantes transferencias de jugadores que los convertían en un escaparato obligado para todos los equipos europeos.
Godinho Lopes intentó emular a sus dos rivales acudiendo al mercado sudamericano o al de los Países Bajos para buscar jóvenes promesas que se pudiesen revalorizar en el equipo lisboeta. Pero prácticamente ninguno de estos jugadores ha tenido éxito en el club. Bruno de Carvalho ha nadado entre dos aguas a la hora de confeccionar el equipo, buscando en mercados emergentes (MLS) y a la vez tentando a jugadores de cierto renombre para que aporten fútbol y experiencia. Pero ni el marcado es sencillo ni el club ha acabado tampoco de acertar ni en el campo, ni en los banquillos.
Así que después de la tormentosa relación con Marco Silva, desde la zona noble de Alvalade se ha empezado esta nueva casa por el banquillo. Y ahí aparece Jorge Jesus, como líder del vestuario, para empezar. Y, claro que sí, es absolutamente innegable, como cuchillada a su gran rival.
 Otra cosa muy distinta es la polémica constante que hay alrededor del presidente, declaraciones, contradeclaraciones, opiniones, broncas.... y ¿qué es lo que hace el presidente de un equipo en el banquillo y no en el palco, que es su sitio?
Lo cierto es que analizar la presidencia de Bruno de Carvalho daría para mucho más de lo que aquí se intenta exponer.



¿A qué juega el Sporting?

Aunque en los últimos años no han dominado las categorías juveniles como antaño, la Academia de Alcochete no ha dejado de fabricar buenos jugadores que en las últimas temporadas se han ido incorporando con más o menos minutos al primer equipo leonino. Es cierto que no ha salido un jugador que marque las diferencias, pero sí han producido jugadores de excelentes condiciones a los que sólo les faltaba romper al primer nivel. Nadie dudaba de la calidad de Adrien Silva o de João Mário, sin embargo la indolencia del equipo parecía afectarles a ellos, capaces de hacer exhibiciones de primer nivel y de diluirse el resto de la campaña. Jesus les ha dado galones y entregado las llaves del equipo y su rendimiento ha crecido exponencialmente y con regularidad, que era el gran déficit del equipo.
Además de superar a sus grandes rivales en los duelos directos, este nuevo Sporting se ve en partidos atascados, como el de la pasada jornada frente a la Académica, solventados con oficio en un mal partido cuando en temporadas precedentes, con suerte, hubieran acabado empatando un partido en el que mostraron una superioridad frente a su rival que no supieron concretar en el campo. El Sporting compite, cree, y además juega. Eso es una evidencia.
No tiene sentido que Jorge Jesus convierta al Sporting en una réplica de su Benfica campeón. Sus mimbres en Alvalade son distintos. El Sporting es más poderoso por el centro que por bandas, y solventa la falta de figuras de relumbrón, tanto en el juego como en ascendencia en el vestuario, con un bloque más compacto muy comprometido con las ideas de su técnicos y ciertos jugadores asumiendo un rol más relevante que en años anteriores (Patricio, Adrien, João Mário, el propio Slimani)
Los fichajes de jugadores con experiencia, Barcos, Aquilani… muestran la búsqueda de referencias en el vestuario leonino, jugadores acostumbrados a convivir con la presión y a descargar a otros compañeros de esa exigencia de comandar el equipo. Jesus asume todo el protagonismo fuero del campo, pero necesita la coartada del césped para seguir manteniendo su discurso en las salas de prensa.


Presente inmediato y futuro cercano.

La mejor carta de presentación para el proyecto de Jorge Jesus es ganar, y esta temporada está más cerca que nunca en los últimos años de conseguirlo. Por juego, por fortaleza y, tampoco podemos negarlo, porque FCPorto y Benfica no están al nivel de otros años o, para decirlo de otro modo, viven una etapa de transición.
Ganar implica dar un golpe encima de la mesa. Presentarse en primer plano y tener crédito para el futuro. Quedarse a las puertas podrá verse de dos formas: un prometedor inicio de un futuro mejor, o una oportunidad perdida que no se podrá recuperar.

Para el aficionado imparcial, el regreso del Sporting es la mejor noticia posible para disfrutar de la Liga NOS de una forma que hacía años que no se disfrutaba

miércoles, 6 de enero de 2016

Lopetegui y Nuno Espírito Santo: ¿Vidas paralelas? ¿Futuros coincidentes?


Publicado inicialmente en Vavel.com aunque con pequeñas modificaciones.

Algo que entraba dentro de lo posible como la derrota del FC Porto frente al Chelsea, y su consiguiente eliminación de la UEFA Champions League, ha provocado las iras de un amplio sector de la afición de los dragões. Tal fue el enfado de la afición que un grupo de seguidores acudió a recibir al equipo al aeropuerto Sá Carneiro con gritos e insultos dirigidos a Julen Lopetegui, que no a sus jugadores, señalando de este modo al culpable del pobre desempeño, en su opinión, del equipo en las dos temporadas que el técnico vasco lleva al mando del equipo. Este hecho, lejos de ser un incidente puntual, provocó que el mismo Pinto de Costa, el gran valedor del técnico de Asteasu, lo confirmaba categóricamente al frente del equipo pocas horas después.
También confirmó en su cargo, varias veces, la directiva del Valencia a Nuno Espirito-Santo, hasta que los cánticos, la tensión generada en el entorno y, evidentemente, la sucesión de malos resultados del club precipitaron su salida del banquillo valencianista. Al igual que Lopetegui a Oporto, Nuno llegó a Mestalla como apuesta personal de su presidente para dirigir su millonario proyecto, no sólo por el dinero invertido en confeccionar la plantilla sino también para sanear la abultada deuda que arrastraba el equipo che. Las dudas y el recelo que se originaron a su llegada, lamentablemente para él, nunca acabaron de disiparse, y el entrenador lusocaboverdiano ni siquera pudo superar a su primera crisis prolongada en el banquillo.
Aunque Lopetegui todavía se mantiene en el cargo –de hecho lidera la liga y sigue vivo en tres competiciones-, y la dimensión del FC Porto en Portugal es muy superior a la del Valencia en España, el nombramiento y la trayectoria de ambos técnicos comparte una serie de paralelismos bastante curiosos, más allá de ser una inesperada apuesta por parte de sus principales dirigentes y de la alargada sombra de Jorge Mendes en ambos fichajes.

Con el paso del tiempo parece evidente que ambos entrenadores se han visto sorprendidos por la dimensión de los equipos al frente de los que han puesto.

Si la afición del Valencia pasa por ser una de las más exigentes (y según muchos, impacientes) de España, el FC Porto es el gran bastión, y no sólo deportivo, que se enfrenta al centralismo capitalino de Benfica y Sporting. En la Invicta la presión por ganar es enorme, y ni siquiera la conquista de títulos sacia la exigencia de una afición, habitualmente necesitada de fijar la vista en las orillas del Tajo que, frente a la retahíla de títulos que presenta el indiscutible dominador del fútbol portugués en los últimos treinta años, conserva la mística de su historia, la tradición y el favor de la mayoría de portugueses.
Desde España no se aprecia la grandeza que tienen Benfica, FC Porto o Sporting. Desde Portugal, de hecho, se quejan, merecidamente, de que los clubs y los medios de comunicación españoles los miran por encima del hombro (como se pudo comprobar en el pasado sorteo de octavos de final de Champions League). A ojos españoles, y pese a sus títulos europeos, el FC Porto es poco más que un club que vende bien. Cuando jugadores y entrenadores españoles cruzan la frontera, se ven sorprendidos por la enorme importancia de los tres grandes y lo que mueven a nivel mediático, de exigencia deportiva y presión social. Pocos son los jugadores españoles que han tenido, o mantenido, un rendimiento regular en su etapa en Portugal, muy pocos. Y el desconocimiento de la realidad de Portugal y del fútbol del país vecino tienen mucho que ver en esa no consecución de los objetivos previstos.
Pese a su experiencia como jugador en España, tampoco Nuno y sus asesores tuvieron en cuenta que Valencia no es una plaza sencilla, que Mestalla exige un proyecto futbolístico en el que los resultados son el fin pero no el único medio que desean los aficionados. Su experiencia al mando del Rio Ave (relativamente potenciado por jugadores de Gestifute) no representaba un bagaje suficiente para ganarse la confianza de una afición recelosa por el la fulgurante llegada de Peter Lim en un país que ya no se fía de los proyectos de magnates extranjeros.


Planificación de la plantilla

En un equipo cuyo scouting es una referencia mundial, Lopetegui y su equipo técnico optaron por rodearse de jugadores de su confianza (españoles o con experiencia en la liga española) Todos ellos jugadores con cierto nombre, de perfil medio-alto, pero en ningún caso jugadores determinantes que, además, que, tampoco tenían muy claro las dimensiones del equipo al que se estaban incorporando. Todos pensaban que la portuguesa era una competición amable, de nivel mediobajo en la que su calidad les valdría para brillar y, de este modo, revalorizarse en el mercado. Vindo lo que había sucedido con otros jugadores, Oporto parecía el camino más corto para ganar títulos y, quizá, volver a España con otro estatus deportivo y económico. La realidad es bien distinta, por supuesto.
Nuno y el Valencia optaron por el mismo procedimiento, jugadores con experiencia en la liga portuguesa o tutelados por Gestifute, y al igual que en el caso anterior, no eran tampoco jugadores de primer nivel. Pero Valencia no es Vila do Conde, ni siquiera Mónaco. Si el equipo (más allá de Lim) invierte veinticinco, treinta, cuarenta millones de euros en un jugador la exigencia es inmediata. La paciencia se tiene con un jugador de la por otro lado, excelente cantera valencianista. Los jugadores que llegan a precio de estrella, deben plasmarlo en el campo.
En este caso las cantidades invertidas por Lim/Valencia son sensiblemente superiores a las gastadas por el FC Porto, pero se debe tener en cuenta que el magnate singapurense llega al mundo del fútbol con el dinero como presentación, y a las orillas del Duero se ha invertido (mucho) más dinero en jugadores desde la llegada del entrenador vasco que en años anteriores.
No hay duda de que los resultados de uno y otro no están acordes ni a la inversión ni, mucho menos, al objetivo con el que se hizo dicha inversión.


Estilo de juego y filosofía

Después de año y medio en la Invicta, los aficionados del FC Porto todavía no tienen muy claro cómo juega su equipo. Pinto da Costa fichó a Lopetegui buscando implantar el estilo español en un equipo que presentaba un modelo más pragmático basado en la pesión, el empuje, la efectividad. Actualmente el FC Porto no ha acabado de adquirir los movimientos de su nuevo técnico, ni tampoco despojarse del todo de su ADN tradicional. Los resultados tampoco llegan, ya no con la contundencia de la época del “tetra” con Jesualdo Ferreira o el triplete logrado con Villas Boas, sino que equipos modestos como Arouca, Tondela dificultan muchísimo los partidos a los dragoes, de tal manera que muchos son los que echan de menos una época más gris en el juego como la de Vítor Pereira que, en cambio, sí tuvo el éxito de los resultados a nivel nacional.
Nuno no llegaba con una apuesta definida de juego. En Vila do Conde optó por un equipo de corte mourinhista; equilibrado, vertical, con mucho despliegue físico. En Valencia ni siquiera logró dotar al equipo de un estilo reconocible, y los aceptables resultados de su primer año no acabaron de convencer a sus aficionados que veían como eran capaces de ganarle a cualquier equipo en una buena tarde, pero tambuién de perder con cualquier con una apuesta conservadorea que, una vez que perdió el sostén de los resultados, se vino abajo como un castillo de naipes.

Relación con la prensa

Mientras Nuno mantuvo durante toda su etapa valenciana un papel discreto (su modélica rueda de prensa de despedida es buena muestra de ello), incluso en los peores momentos con su tono de voz pausado, casi lánguido, mostrándose agradecido de poder entrenar al Valencia CF, Lopetegui ha mantenido un discurso agresivo pero de carácter defensivo, necesitado de justificación ante un entorno que no conocía sus méritos para entrenar al FCPorto.
Estas declaraciones después de la derrota frente al Sporting, son una evidencia de la situación por la que está pasando el técnico español antes una situación que no puede comprender si no ve más allá de los resultados del equipo. La prensa, por supuesto, se frota las manos.
Ninguna de los dos actitudes ha acabado beneficiando a ninguno de ellos, a Nuno se lo comieron desde el primer momento, Lopetegui  cree que toda pregunta que cuestione sus planteamientos no es procedente y reacciona de forma acalorada. Aunque considere que el entorno es hostil, tendría que saber que otros técnicos no contaron con el férreo apoyo del propio Pinto da Costa que, el pasado domingo, después de derrotar al penúltimo de la tabla, dejó bien claro uno de los grandes déficits del entrenador español: “Lopetegui no está aquí para ser simpático sino para entrenar”. El hasta cuando lo dictarán, ya no sólo los resultados, sino los títulos.

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